dimarts, 9 de juny de 2015

¿Cómo ejercer el cargo de patrono?

La Fundaciones están regidas por el Patronato cuya función principal es velar por el cumplimiento de la misión y las finalidades establecidas en los estatutos de la entidad, asegurando, al mismo tiempo, su sostenibilidad. Sin embargo, pocas veces se conocen las obligaciones que el cargo de patrono comporta para la persona que se compromete a ejercerlo.


¿Qué se espera de un buen patrono?


Ejercer el cargo de patrono o de patrona de una fundación requiere que la persona tenga ética, independencia y un compromiso sincero con la fundación y su misión.
Entre las funciones del patronato está el velar por:

  • El cumplimiento de la misión.
  • Que este cumplimiento se realice de acuerdo con los valores y la cultura de la fundación.
  • Sostenibilidad del proyecto. Pervivencia. Implica un grado elevado de implicación y compromiso con la estrategia.
  • Dirección profesional. Captación y retención. Mantener la tensión en el ejercicio del cargo: eficacia, implementación de la estrategia.
  • Necesidad de un equilibrio de procedencias, capacidades, áreas de experiencia y conocimiento.
  • Reflexión, contraste, sobre la perspectiva estratégica a medio y largo plazo.
Esta supervisión debe realizarse de forma sutil para garantizar que la fundación y, en especial las personas que ejercen sus cargos de gobierno, sean verdaderamente independientes.   

Patronos y compromiso: más allá de la responsabilidad legal.

Como ya hemos dicho anteriormente, ser patrono es un compromiso ético con un proyecto del que se deriva la satisfacción de la acción realizada así como el prestigio de la organización, pero también existe el riesgo de descrédito si la fundación lo sufre por alguna razón. 
La implicación de los miembros del patronato también debe dirigirse hacia áreas como la sostenibilidad de la Fundación a largo plazo, estar atentos al entorno social general y al específico de la fundación para aportar innovación y reorientación, actuar como lobby en el sector y auditar fielmente a la entidad para evitar malas praxis.
La aceptación del cargo de Patrono deber venir precedida de una conversación sincera sobre compromisos, expectativas, finalidades, criterios éticos y de buenas prácticas. 

Liderazgo y buen gobierno

En una organización puede haber distintos niveles de liderazgo así como liderazgos compartidos. 
El liderazgo en la organización, en el equipo, debe ejercerlo la dirección. El del patronato el presidente. El liderazgo social, público, debe acordarse explícitamente como se ejerce. 
Aunque hemos hablado mucho de la figura del patrono, un patronato es siempre un trabajo en equipo. Saber escoger a las personas adecuadas es una labor relevante ya que estas se han de comprometer con una gestión transparente (códigos y reglamentos internos) y realizar un seguimiento exhaustivo de los ejercicios contables de la entidad, de los proyectos en cartera y de los futuribles, de los programas que se realizan, etc.
También debemos ser transparentes en otros ámbitos en los que podemos tener indicadores objetivos: impacto ambiental, acreditación de buenas prácticas de gestión y gobierno a través de la Fundación Lealtad…

La dinamización de roles en el Patronato

Lo planteábamos al hablar de liderazgos, liderazgos compartidos y distintos niveles de liderazgo en una fundación u organización. 
Al patronato lo debe dinamizar el presidente o delegarlo en el secretario u otro patrono, no es aconsejable que lo realice la dirección, aunque ésta debe facilitar la dinamización hasta el nivel que convenga. Ello implica, obviamente, la preparación conjunta de las reuniones y la remisión con suficiente antelación de las convocatorias de reuniones con la documentación precisa y completa a todos los miembros del patronato. 

Evaluación del Patronato

En primer lugar, la buena evaluación del desarrollo conjunto de la Fundación es el indicador privilegiado de la marcha del patronato. Pero esto no debe eludir la necesidad de realizar también una autoevaluación periódica y metodológica que quede reflejada en un informe. 
Apoyos externos como la evaluación de buenas prácticas de la Fundación Lealtad puede ser de una ayuda inestimable que incluso sirva de argumento para corregir aspectos mejorables del conjunto o de algún patrono. 
Con todo, son muchos los aspectos a tener en cuenta, siendo uno de ellos el mantener como miembros a personas relevantes en un solo aspecto, incluso además no explicitado ni para él mismo, que podrían ser mal enjuiciados en una evaluación multifactorial de su aportación a la fundación. Es por ello función del presidente prevenir estas situaciones para evitar incomodidades o ser injustos con su aportación. 
Siempre, pero más en el momento actual, los patronos de fundaciones deben autorregularse y evaluar los comportamientos éticos de los mismos y del conjunto de la organización. Un fraude sería nefasto para la credibilidad del sector y podría suponer un incremento de la regulación ya de por si excesiva y en algunos casos asfixiante, de tipo administrativo.
Josep Oriol Pujol Humet
Director General de la Fundación Pere Tarrés. Patrón de la Fundación Guillem de Pou, “Antigua casa de niños huérfanos” (ya disuelta), Cataluña Cristiana y Escuela Vicenciana. 


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