divendres, 6 d’octubre de 2017

Administración y Tercer Sector piden criterios de priorización para el diseño de actuaciones en materia de discapacidad y diversidad funcional



El departamento de Consultoría y Estudios de la Fundación Pere Tarrés realiza periódicamente diagnosis sobre la población con discapacidad y diversidad funcional que permiten reflexionar sobre las líneas de mejora de esta herramienta clave para la planificación pública y del Tercer Sector.

Como en otros ámbitos de política local, las diagnosis en general no facilitan la identificación de criterios de priorización de los ámbitos de actuación. Frecuentemente se trata de análisis demasiado amplios e inespecíficos. A su vez, el personal técnico de los ayuntamientos a menudo tiene responsabilidades más allá del desarrollo del Plan Local de Discapacidad y Diversidad Funcional, lo que es un límite en las oportunidades para sistematizar la información y tomar, de manera que requiriesen mayor orientación i apoyo para el diseño e implementación de medidas.

Específicamente en el ámbito que nos ocupa hay que tener presente el contexto actual de cambio de paradigma entre la visión de la discapacidad y la de la diversidad funcional. La actual mirada responsabiliza el entorno en la generación de espacios de participación y oportunidades en la sociedad para las personas afectadas, familiares y personas cuidadoras, que son ‘sujeto de derecho’ y no ‘objetos de asistencia’ rehabilitadora. Este paradigma aumenta las expectativas sobre la Administración y el Tercer Sector.

Les necesidades en materia de discapacidad y diversidad funcional vienen marcadas por procesos y vivencias traumáticas con fuerte desgaste emocional y de las relaciones con las instituciones. A menudo se expresan en demandas y expectativas inespecíficas y poco optimistas pero exigentes en cuanto a urgencia y cobertura. En el momento de planificar topan con las incertezas sobre las etapas futuras de la discapacidad específica y las actitudes de evitación sobre el futuro. Se trata, pues, de un contexto marcado por la gran diversidad, la atomización y la temporalidad tanto de necesidades como de colectivos y de contextos familiares.

Hay que facilitar la priorización desde la política y la planificación de manera participada entre personas afectadas, familiares y personas cuidadoras con el fin de garantizar que se establecen compromisos asumibles políticamente y realistas en cuanto a los calendarios y requerimientos técnicos.

Según la experiencia de la Fundación Pere Tarrés estos criterios que permiten identificar aquellos programas y actuaciones más asumibles a corto, medio y largo plazo son: 
·

  • Compartidos con el tejido asociativo
  • Integrados en recursos existentes no específicos y específicos
  • Con baja inversión en infraestructura
  • Con menor requerimiento técnico de ejecución
  • Con menor necesidad de movilización de otras administraciones y planificaciones supramunicipales.

Seguir estos criterios garantizando la participación articulada en tablas específicas por ámbitos fomenta la viabilidad, la obtención de recursos y la generación de compromisos para diseñar y ejecutar las actuaciones de los Planes de discapacidad y diversidad funcional.

Enlaces relacionados:

Se presenta la diagnosis de la población con discapacidad en Rubí en el marco de la mesa de atención a la diversidad Funcional. Rubi.cat
Las discapacidades motrices, las más comunes en Rubí. Elperiodico.cat
La población de Rubí cuenta con certificado de discapacidad. Diariderubi.com
El 5,4% de la población rubinenca dispone de un certificado de discapacidad. Radiorubi.fm


Montserrat Martínez Melo
Responsable de Metodología y Estudios en Acción Social de la Fundación Pere Tarrés

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