dilluns, 2 d’octubre de 2017

Los retos de la educación social en tiempos de la globalización


Hoy celebramos el Dia de la Educación Social, #DiaES, participando en la 5ª edición del "Carnaval de blocs" que organiza el Col·legi d'Educadors i Educadores Socials de Catalunya. El tema de este año es "Los Retos de la educación social en tiempos de la globalización" y en esta ocasión el CEESC nos ha propuesto hacer un intercambio de blocs: que los blogueros escriban la entrada en un bloc de otro bloguero. Por ello hoy el bloc.peretarres.org acoge el artículo del animador sociocultural Pablo García.

Para comenzar a escribir este artículo he hecho lo de siempre, fijarme en el tema dado (Los retos de la educación social en tiempos de la globalización), hacer una lluvia de ideas sobre los aspectos que podría tocar, y luego divagar en cada una de las ideas había pensado.

Al final me he quedado con la primera, si el reto que la educación social tiene por delante es la globalización, es que es algo universal, si es algo universal, atañe a todos loas paises, por ende a todas las personas, entonces… y varias asociaciones mentales más me hicieron llegar a la idea de los derechos humanos. No busquéis la secuencia lógica, mi mente va de un lado a otro, además estoy en un tren, así que mucho más vaivén.

Volviendo a los DDHH, mi hermano siempre dice que “los derechos son derechos, porque no lo son de hecho” y es verdad que tenemos que recordar y reivindicar que lo son, porque vemos en muchas ocasiones que no se cumplen o respetan, que son un hecho. Creo que con la educación social ocurre lo mismo, tenemos que andar recordando que existe porque todavía no se asume.

Por eso para mi el principal reto ante la globalización es el reconocimiento de la educación social, del ámbito de trabajo, de su metodología, pero sobre todo de su necesidad. Algo que por desgracia no es nuevo.

Si investigamos en sobre los orígenes de la educación social, encontramos antecedentes en las acciones de protección a la infancia a partir la educación popular y el movimiento obrero para compensar la falta de acceso a la educación de gran parte de la ciudadanía. En esos momentos nos enfrentábamos a la industrialización (finales del S.XIX y comienzos del XX), rompiendo los esquemas tradicionales, dando un paso hacia las ciudades, con grandes oportunidades de crecimiento, pero también con grandes desigualdades. Hoy estamos en una situación parecida con la globalización.

Podemos tener más facilidades de conexión, para intervenir, para generar y compartir conocimientos y de hecho si investigamos, vemos experiencias educativas geniales en cualquier parte del planeta, que además de realizar su tarea, deben reivindicar que es útil, buena y necesaria. En otros ámbitos puedes cuestionar el resultado de las actuaciones, pero no la existencia del ámbito en si. La educación reglada está ahí, es un hecho, con sus prácticas apropiadas, pero está reconocida. La medicina también, hay incluso especialidades. La hostelería también, la carpintería, la química, etc. Pero al llegar a la educación social, debemos andar explicando qué hacemos, por qué y demostrar que funciona.

Si tenemos que enfrentarnos a la globlaización y también aprovecharnos de lo que nos brinda, no hagamos que la educación social sea solo un derecho, sino un hecho.

Pablo García
Animador Sociocultural

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